Aznalcóllar, 10 años después de la mayor catástrofe medioambiental de España

En Aznalcóllar (Sevilla), en la madrugada del 25 de abril de 1998 más de seis millones de metros cúbicos de residuos tóxicos provocaron graves consecuencias para los ecosistemas de los ríos Guadiamar y Agrio, llegando a contaminar las marismas del Parque Nacional de Doñana y el Estuario del Guadalquivir. La causa: la rotura de una balsa de residuos de pirita de una mina propiedad de la empresa Boliden-Apirsa.

Vertido de Aznalcóllar (Sevilla)

Hoy, 10 años después, organismos oficiales dan por plenamente recuperada la zona, incluso afirmando que está “mejor de lo que estaba antes del vertido“, según Fernando Hiraldo, hoy director de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC). Sin embargo, asociaciones ecologistas no coinciden con las afirmaciones anteriores. La asociación “Amigos de la Tierra“, alerta que pasados estos 10 años “Todavía hay vertidos tóxicos desde las escombreras de la mina. Cuando llueve sigue habiendo un flujo de metales pesados que afecta al Guadiamar”, asegura Jaime Machicado, vicepresidente de la asociación.” A esta situación se suman nuevas situaciones de riesgo en la zona que están siendo denunciadas por organizaciones como Greenpeace, Adena, Ecologistas en acción…, alertados por los vertidos tóxicos en la Mina de Las Cruces (Gerena).

La reacción en Aznalcóllar fue rápida y posiblemente se tuvo algo de suerte. Las 50 horas siguientes fueron determinantes, y gracias a una multitud de voluntarios, vecinos, ecologistas, y arroceros de las marismas, se construyeron rápidamente diques para contener el vertido hasta el umbral del Parque Nacional de Doñana, sujetándose lo que podía haber sido una verdadera ruina ecológica. A pesar de la gran reacción, 5,5 millones de m3 de lodos tóxicos y unos 1,9 millones de m3 de aguas ácidas -100 veces más que el vertido del Prestige- dejaron contaminados 63 kilómetros de cauce fluvial y 4.634 hectáreas de terreno. El vertido contenía la mitad de los metales pesados conocidos y un tercio de los elementos químicos que se pueden ver en la tabla periódica: uranio, arsénico, cobre, plomo, cadmio, zinc y talio…

Tras la crisis se iniciaron dos proyectos de restauración ambiental en el Guadiamar y las marismas de Doñana: el Corredor Verde y Doñana 2005, con una inversión pública de más de 300 millones de euros, consiguiendo recuperar numerosas especies autóctonas y reducir la contaminación local. No obstante, no parece ser suficiente y actualmente se está demandando por parte de organizaciones ecologistas la ampliación del Corredor Verde, así como una mejor conservación de toda la zona.

Corredor Verde del Guadiamar

Tramo del Guadiamar con bosque de ribera

El 22 de noviembre de 2004 la Sala 3ª del Tribunal Supremo condenó a la empresa Boliden-Apirsa al pago de unos 45 millones de euros en concepto de indemnización por los daños causados. 10 años después, Boliden aún no ha pagado un euro, se llevó los beneficios y las subvenciones, sin cumplir con ninguna de sus responsabilidades sociales y medioambientales.

Nunca más. Cuidemos nuestra tierra.

Fuentes y más información:

Junta de Andalucía – Corredor verde del Guadiamar

Greenpeace – Riesgo en la mina de las cruces

Telecinco.es – La tragedia de Boliden, diez años en el recuerdo

Nortedecastilla.es – La regeneración de Aznalcollar es completa 10 años después del vertido

Imágenes: www.revistaecosistemas.net

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